Podemos conocer a un artista por sus obras, por su trabajo o por su trayectoria. Pero nosotros creemos que mucho más intenso e interesante puede ser conocer a un artista por sus pensamientos y a través de sus palabras. Por eso, emprenderemos un diálogo con la intención de que se transforme en una charla cada vez más profunda y abierta, en la cual todos están invitados a participar y en la cual todos podemos aprender.
Guillermo Pena, con la sencillez de quienes saben muy bien donde están parados y hacia donde quieren dirigir sus pasos, nos abrió un espacio en su vida para que podamos comenzar a compartir junto a él no solo su arte sino también su pensamiento y su particular forma de mirar lo que nos rodea.
Este diálogo que hoy comienza, continuará con variados encuentros, en los cuales pretendemos descubrir y re-descubrir el arte, encontrarnos y re-encontrarnos con la creatividad.
Desde el primer momento hasta el final de la conversación, Guillermo Pena mantiene su ritmo pausado y analítico para hablar, su discurso tiene un ritmo propio, no pronuncia palabra que no haya sido producto de un previo pensamiento. Planificación y ejecución. Pasos y objetivos. Emprendimientos y metas. Así es la vida de este personaje que, como iremos descubriendo, transita por el mundo con la fuerza de sus ideas, sosteniéndose con sus convicciones, relacionándose con su entorno a través de sus valores.
La vida de un artista es diferente y especial desde el vamos. En la niñez, aún cuando ni siquiera él mimo había descubierto cuál era su vocación, su espíritu crítico y su personalidad analítica indicaban que un personaje único se encontraba latente. Allí en el barrio porteño de su infancia, en el seno de una modesta familia, el artista que latía dentro suyo se hacía presente con interrogantes y planteos que marcaban sus días de niño. Entre sus amigos muchas veces lograba convertirse en un referente, para él cada aspecto de la vida merecía una reflexión ¿existe algo más allá de lo inmediato? ¿podemos encontrar algo más allá de lo efímero de nuestras actividades cotidianas?. Pequeño en apariencia pero ilimitado en su pensamiento, Pena sintió siempre que necesitaba ir en búsqueda de un nuevo sentido…más adelante descubriría que en sus propias manos estaba la habilidad de soñar y crear nuevos significados…